The Lobster (2015)

The Lobster (2015)

Escrita y dirigida por el griego Yorgos Lanthimos, quien ya nos venía sorprendiendo con las míticas “Kynodontas (2009)”, “Kinetta (2005)”, entre otras. The Lobster (La Langosta) viene a ser el puente entre un estilo cinematográfico muy marcado y lo que vendrían siendo sus posteriores películas como “The Killing Of Sacred Deer (2017)” y la premiada por la academia a mejor actriz “The Favourite (2018)”. Una filmografía marcada por los subtextos filosóficos entre platonismo, triángulo pitagórico y nihilismo de la escritura alemana. No debe ser coincidencia su referencia académica en estos aspectos provenientes de la cultura literaria griega. The Lobster se nutre ampliamente entre estos aspectos autorales.

La historia se divide aristotélicamente en dos partes, racionadas en el punto medio preciso entre represión y liberación. En un futuro distópico, las personas, están obligadas a tener una pareja para poder vivir “normalmente” en sociedad. Quienes no tengan pareja, son llevado a un hotel en el que tendrán cierta cantidad de días para encontrar pareja, de lo contrario serán convertidos en animal.
 

Ya Lanthimos nos venía deleitando con tramas sublimes y llenas de alegorías a la visión nihilista y decadente de una sociedad en un medio manipulador por el poder y la tergiversación -provechosa para algunos- de la información y el conocimiento, sin embargo, en esta película el concepto central que pareciera ser el amor, es la carencia de autoestima y necesidad de la compañía.

David (Collin Farrell), llega al hotel tras el abandono de su esposa junto a su hermano convertido en perro, en busca de pareja. De ahí en más, la historia se centra en lo complicado que esto puede resultar y con personajes que van adornando la psicología del personaje que en medio de su soledad intenta escapar de lo que pareciera ser un fatalismo asumido.

Hay ciertos pasajes y personajes en el film que nos dan pista del discurso inmerso en cada secuencia, entre ellos vemos que cada personaje tiene una cualidad que lo caracteriza, con ello, el intento desesperado de los personajes por encontrar pareja los hace comportarse de manera falsa, imitando las falencias o virtudes de la persona a conquistar. Entre escenas de metatrama imitando el antiguo teatro griego en donde nos intentan convencer de lo favorable que es tener pareja, hasta puntos de avance que hacen a los personajes estar vulnerables a las reglas, como el hecho de no poder masturbarse y teniendo a una sirvienta que estimula los deseos sexuales de quienes habitan el hotel. Hasta aquí ya podemos deducir fehacientemente el discurso de Lanthimos; la vulnerabilidad del hombre en soledad.

Hasta aquí el universo dramático funciona a través del régimen. Pero era de esperar que el guión causara el efecto contrario en su segunda mitad, la rebelión. David (Farrell) escapa de este hotel en una secuencia que revela la psicología interna del personaje en un acto de redimir su ser interno. Es aquí donde encontramos a los inadaptados, aquellos que no aprueban las reglas de esta sociedad (la del film) y han creado su propio sistema de supervivencia.

En este punto, la decadencia se hace tangible en todo su esplendor, ya que al salirse del antiguo sistema, se ve inmerso en otro, del cual en un giro dramático puesto de manera estratégica y con una notable repercusión en la trama, David debe enfrentarse a una especie de limbo en el cual le acomodan reglas de su anterior régimen y a algunos del nuevo.
 

Con estos tips nos podemos hacer una idea macro de lo que este film nos viene a contar. En resumidas cuentas, una sociedad que ha perdido el amor propio y a la cual le agobia la idea de soledad, envueltos en una doctrina en la que los estamentos, la moral y las reglas han hecho de nuestras vidas una mentira y de nuestra emocionalidad, un canal de debilidad para controlarnos. Sin duda, Lanthimos ha hecho de su cine una experiencia filosófica que varía entre lo contemporáneo y lo clásico entre el alma y la psicología de manera abstracta y metafórica.

Sobre el final: SI NO HAS VISTO LA PELÍCULA, RECOMIENDO LLEGAR HASTA ACÁ.

En la escena final, vemos a David junto su nuevo amor. La mujer miope. Él está dispuesto a auto cegarse para ser como ella (ya hablamos de lo que está dispuesto a hacer el ser humano para simpatizar con quien quiere conquistar –llámenlo amor-), no sabemos con certeza si lo hace o no.
 

Sin embargo, cuando comienzan los créditos finales podemos escuchar durante un buen rato el sonido del mar, aquí el título del film tiene sentido en su totalidad. David eligió convertirse en langosta en caso de no encontrar pareja. Ahora sólo queda deducir el por qué el sonido del mar al final de la película y vóila! Un final explicado.

 

 

Eduardo González Montes / Cineasta

Publicado: jueves, 30 mayo 2019